Luccas, un adolescente de 15 años lleno de sueños y determinación. Desde hace 5 años, ha encontrado en el Refugio de Cristo un hogar, una familia, donde sueña en grande y se siente querido por todos. A Lucas le encanta jugar a la pelota y sueña con tener su propia marca de autos algún día. Su historia es un recordatorio conmovedor del impacto positivo que el Refugio de Cristo tiene en la vida de otros. Únete a nosotros y escucha su relato, lleno de esperanza. Nos hace falta ser como Lucas y soñar en grande.